Un problema de humedades

Un problema de humedades

¿Todos los problemas se solucionan de la misma forma? La respuesta lógica es “no”. Cada problema requiere una solución específica y concreta ya que los problemas son distintos. Sin embargo en ocasiones pudiéramos caer en el error de pensar que algunos problemas son iguales y, por lo tanto, las soluciones también. Pensemos por ejemplo en un problema de humedades. Un problema de humedades en un segundo piso de un bloque de edificios es lo mismo que un problema de humedades en un ático o en un almacén. Así, el problema es el mismo, las humedades, pero muy seguramente las causas difieran. Y ahí está el kit de la cuestión, en el origen del problema. Cuando sabemos por qué ocurre algo podemos averiguar la mejor forma de solucionarlo. En el caso de una cubierta, ¿está la tela asfáltica en mal estado? En ese caso habría que reemplazarla por una nueva. ¿El problema es una grieta en la pared del segundo piso? Ya no sirve la tela asfáltica, quizá sería mejor utilizar un buen mortero con propiedades impermeabilizantes junto a pinturas elastómeras. Pudiera se también que al colocar las nuevas láminas asfálticas necesitáramos además algún método de protección extra como el danofelt py 200 que nos aporta mayor resistencia mecánica que evite el desgaste por la abrasión o la perforación y mejore el drenaje y la filtración. Por lo tanto, cada caso es un mundo. De ahí la importancia de examinar muy bien los problemas e intentar averiguar las causas en lugar de intentar buscar soluciones sólo a los efectos. Si ahora preguntamos “¿tienen los mismos problemas las mismas soluciones?” todos responderíamos que no. Y ya que las causas no son las mismas (aunque puede ser que si lo sean los efectos) las soluciones también deben ser distintas. No hagamos como algunos médicos y busquemos curar causas antes que efectos.