Trappist One

Trappist One

«Antes mirábamos hacia arriba soñando con qué lugar ocuparíamos entre las estrellas. Ahora miramos hacia abajo, angustiándonos con qué lugar ocuparemos entre el polvo». Esta frase extraída de la excelente película de ciencia ficción «Interstellar» de Christopher Nolan hace referencia a un deseo de muchos científicos, y que se hace patente en la mayoría de obras de ciencia ficción: poder investigar el universo y encontrar otros planetas que puedan albergar vida. Quizás en otra ocasión hablemos más de esta obra maestra de Cristopher Nolan (es una opinión personal), pero centrémonos en un descubrimiento científico relativamente moderno que tiene que ver con la idea ya mencionada de encontrar otros planetas en los que sea posible la vida tal y como la conocemos. Trappist One es una estrella enana un poco mayor que Júpiter alrededor de la cual orbitan tres planetas del tamaño de la tierra. Parece ser que uno de estos planetas se encuentra dentro de la zona habitable del sistema. En 2017 se encontraron otros cuatro exoplanetas adicionales alrededor de la Trappist One, elevando a siete los planetas que la orbitan de los cuales tres están dentro de esa zona habitable.

Mientras los científicos buscan entre las estrellas, el resto de los mortales nos conformamos con disfrutar del planeta que tenemos, un hogar maravilloso que debemos cuidar. Por esa razón las construcciones actuales intentan ser menos agresivas para el medio ambiente. Cada vez se construyen más zonas ajardinadas en medio de las ciudades (incluso en las azoteas) y se requiere de materiales como danodren jardín para facilitar el drenaje del agua entre la tierra y las telas asfálticas. Estos geotextiles son muy sencillos y rápidos de colocar y facilitan la transformación de zonas hormigonadas en espacios verdes muy positivos para el microclima urbano.

Trappist One no es sólo una estrella enana, en 2018 salió un juego de mesa con el mismo nombre creado por Óscar Arévalo y editado por Gen X games, de corte económico.