Trabajos eternos

Trabajos eternos

Uno de los símbolos relacionados con la eternidad más antiguo que se conoce es el uroboro. El uroboro se representa como un serpiente o dragón que se come la cola. Y es normal que sea así ya que uroboro proviene del griego y significa literalmente «serpiente que se come la cola». Representa como decíamos al principio, lo eterno o los ciclos que se renuevan una y otra vez. Lo encontramos en varias culturas representado de una u otra manera. En la cultura nordica existe la serpiente de Midgard, la cual rodeaba al mundo entero, y en el Oriente Medio tenemos a Mitra, un ser divino que renacía y al cual se le representaba con uroboros que rodeaban su cuerpo o su cintura. La dinastía Zhou de China también tenía grabados de uroboros simbolizando la continuidad de la vida.

Eso está muy bien como cultura general , pero en nuestros trabajos no queremos estar dando vueltas constantemente a la hora de realizar nuestras tareas como si fuéramos uroboros modernos. Si nuestro trabajo es colocar una tela asfáltica adhesiva, es en eso en lo que nos tenemos que concentrar y evitar distracciones que nos lleven a realizar las mismas cosas dos o tres veces, lo que se convertiría en una pérdida de tiempo o en trabajos eternos.

Dudo mucho que si convertimos nuestros trabajos en trabajos eternos nuestros clientes quieran volver a contratarnos (por mucho que el trabajo este bien realizado). En el sector de la construcción se debe cumplir con la fechas (puede haber alguna excepción ya que no podemos controlar todo cuanto ocurra). Para conseguirlo debemos hacer una buena preparación previa, tener a mano todos los materiales necesarios para colocar la tela asfáltica y tener una buena rutina de trabajo. Que no se nos reconozca por nuestros trabajos eternos (y puedan ponernos el sobrenombre de uroboro) sino por ser rápidos y eficientes.