Teoría del caos

Teoría del caos

¿Habéis oído hablar de la teoría del caos? La primera vez que escuché hablar de esa teoría fue en la película «Parque Jurásico» (si, se traducían los títulos al español aunque no siempre con buena fortuna). En esta película hay un momento, antes de encontrarse con el triceratops, en el que un matemático intenta explicar esta teoría a la paleontóloga protagonizada por Laura Dern lanzando una gota de agua sobre su mano. Al hacerlo por segunda vez la gota no sigue el mismo recorrido aunque debería ser así. De esa manera tan simple se explica la esencia de la teoría del caos: pequeños cambios en las condiciones de partida pueden derivar en grandes diferencias respecto al resultado final. En definitiva, que no podemos controlarlo todo, siempre van a surgir situaciones que no podemos prever o controlar. Aún y así, antes de realizar cualquier trabajo sí que es importante intentar minimizar esos factores de riesgo. En las labores de impermeabilización eso parte desde conocer muy bien la zona a impermeabilizar y sus características para decidir que material va a ser necesario para impermeabilizar bien la zona. Antes de colocar una tela asfáltica debemos preparar muy bien el terreno, no sólo limpiando bien la zona sino también preparándola con algún tipo de emulsión o pintura asfáltica como la curidan de danosa. Su objetivo es facilitar la adherencia de la tela asfáltica sobre superficies no muy porosas. Teniendo en cuenta estas sugerencias evitaremos que una vez colocada la tela asfáltica, ésta pueda despegarse con facilidad y favorecer la aparición de humedades y filtraciones en el edificio.

La teoría del caos se ideó en un principio para explicar las divergencias que se encontraban en los resultados dentro de campos como las matemáticas, la meteorología o la astrología, pero es aplicable a muchos más ámbitos, incluida la psicología o, como acabamos de ver, la impermeabilización.