Protección de telas asfálticas

Protección de telas asfálticas

Dicen que las gallinas son muy asustadizas (también dicen otras cosas de ellas pero creo que este no es el lugar para hablar de ellas). Sin embargo, ante el peligro, extienden sus alas para que sus polluelos puedan refugiarse en su interior y no sufran daño. Esta situación se da en muchos animales. Es tal el valor que demuestran a la hora de defender a sus cachorros que son capaces de ahuyentar a animales mucho mayores que ellos. El instinto de protección lo encontramos en los animales, pero es algo con lo que vivimos a diario, no ya como instinto, sino como un hecho. La atmosfera, por ejemplo, es una barrera protectora contra la radiación solar e incluso contra meteoritos (pequeños eso sí). Y en esta era tecnológica protegemos hasta nuestro teléfonos móviles con carcasas robustas y cristal templado para evitar roturas. La protección de telas asfálticas también es un elemento a tener en cuenta y muy importante en las labores de impermeabilización. Para hacerlo posible, muchas empresas trabajan en materiales para que la protección de telas asfálticas sea eficiente. La tela asfáltica autoprotegida pizarra es un ejemplo de cómo, añadiendo un acabado concreto (en este caso gránulos de pizarra) podemos lograr ese objetivo. Otros métodos para la protección de telas asfálticas es la utilización de pinturas impermeabilizantes de exteriores o siliconas líquidas. Esto sería viable en el caso de telas asfálticas granuladas. De no ser así deberíamos aplicar previamente una capa de imprimación para que la pintura se fije bien sobre la superficie. Si una tela asfáltica no está bien protegida corre el peligro de romperse con facilidad o por el paso del tiempo y dar lugar a las tan molestas goteras y humedades. Llegados a ese caso, los trabajos de impermeabilización serán más arduos ya que tenemos que, en primer lugar, localizar el foco de esas humedades, luego reparar los daños ocasionados y, por último volver a impermeabilizar la cubierta. Lo mejor, sin duda, es dar una buena protección en primera instancia.