Preparar bien la superficie

Preparar bien la superficie

Normalmente no me suele gustar pintar. Me refiero a pintar las paredes de casa. Y no es porque sea un trabajo desagradable sino por la cantidad de cosas que hay que hacer para prepararlo todo. Quitar cuadros, mover muebles, proteger las zonas que no queremos pintar como los marcos de las puertas o los interruptores eléctricos. Preparar bien la superficie a pintar es vital, como tapar grietas y agujeros con pastas especiales. Reconozco que me da mucha pereza siquiera ponerme a pensar en ello. Sin embargo, por mucho que lo alargues, con el paso del tiempo tienes que volver a pintar sí o sí. Hay muchos tipos de pinturas (y colores, creo que algunos de ellos se los inventan) dependiendo de para que las necesitemos. Lo más normal es que compremos pintura plástica que es la más apropiada para trabajos de interior. Pero si ampliamos más el sector nos daremos cuenta que hay un mundo tras las pinturas. Vamos a hablar de una muy concreta que suele utilizarse para exteriores y azoteas, la pintura impermeabilizante. Como su propio nombre indica, su objetivo es el de impermeabilizar. Suele utilizarse mucho en las azoteas de pisos antiguos porque resulta muy fácil de aplicar y da excelentes resultados frente a humedades. Al igual que si queremos pintar en nuestra casa, es muy importante preparar bien la superficie. El objetivo de tenerlo todo limpio y seco es que la pintura pueda fijarse bien al suelo y a las juntas de encuentro con las paredes o muretes. Debido a su alta elasticidad es idónea para cubrir los remates o los encuentros con distintos elementos usados en la impermeabilización como canalones, accesorios de fontanería, elementos metálicos o conductos de ventilación. es un tipo de pintura de gran estabilidad térmica, resistente y posee una gran adherencia.

Para que la pintura tenga el efecto deseado no nos olvidemos de preparar bien la superficie y aplicarla según las directrices del proveedor.