la obediencia

La obediencia

Hace poco escuché una ilustración muy interesante que hacía referencia a la importancia de la obediencia en algunas circunstancias aunque no entendamos del todo lo que implica.

Nos situaba en el interior de la cabina de un avión junto a un piloto experimentado. El piloto nos dice que en un momento dado tenemos que bajar una palanca.

Había dos opciones: que supiésemos para que sirve esa palanca o que ignoráramos su funcionamiento. En teoría es más fácil obedecer cuando sabemos el porqué se nos dice tal o cual cosa. En la ilustración que comentamos, si sabemos que la palanca baja (por ejemplo) el tren de aterrizaje, sabemos por qué nos pide el piloto que la accionemos.

Sin embargo, la obediencia cuando no entendemos del todo las razones puede ser más difícil, pero es igual de importante. Si hemos empezado a trabajar en una empresa de impermeabilizaciones, es posible que recibamos órdenes para realizar nuestra labor de cierta manera.

Aunque es importante saber porque realizamos las cosas, habrá ocasiones en que tengamos que obedecer sin más. Imaginemos que tenemos que colocar una lámina asfáltica del tipo glasdan 30 p elast sobre una superficie metálica. En algunas ocasiones no es necesario aplicar una imprimación bituminosa y podemos pensar que en este caso tampoco.

Sin embargo nuestro encargado nos dice que realicemos esa imprimación. Si hay prisas quizás no nos digan la razón por la que debemos utilizar esa imprimación, pero debemos obedecer igual. Seguramente después entendamos que sobre superficies metálicas sí es necesario.

Como vemos, la obediencia nos ayuda a aprender y a realizar mejor nuestro trabajo. Quizá no sea cuestión de vida o muerte (como bajar o no el tren de aterrizaje de un avión) pero si es cierto que se valora mucho más a un trabajador obediente que a uno quejumbroso.