La influencia del azar

La influencia del azar

El Monopoly se ha convertido con los años en un juego amado y odiado por muchos a partes iguales. Entre aquellos que lo defienden dicen que es un juego que te enseña a negociar, a interactuar con los demás, a utilizar el azar en tu favor… Entre sus detractores se encuentran aquellos que dicen que es demasiado largo, de mecánicas pasadas de moda o que el azar es demasiado importante en un juego de este estilo. En mi caso, creo que es un juego que ya tuvo su oportunidad, y la aprovechó muy bien. El caso es que la influencia del azar no suele gustar a la mayoría, sobre todo a aquellos jugadores a los que le gusta tener un mayor control de lo que hay en la mesa. Eso es lo que diferencia a juegos más antiguos (y que se siguen jugando) como el ya mencionado Monopoly, el parchís o el juego de la oca de algunos juegos de mesa actuales que llevan el sobrenombre de eurogames. Juegos en el que sólo hay un poco de azar y los jugadores deben pensar muy bien cómo utilizar los recursos que están consiguiendo para maximizarlos. Pero el día a día no es un juego de mesa, y en todos los trabajos que realizamos necesitamos tener el mayor control posible para realizarlo de manera óptima. Por lo tanto debemos minimizar la influencia del azar. Eso se hace conociendo muy bien todo lo que rodea el trabajo en cuestión y utilizando los materiales más adecuados para cada situación. Cuando trabajamos en obras de impermeabilización, sabemos en qué momentos debemos utilizar una tela asfáltica enarenada y en qué momentos debemos elegir otro tipo de acabado (como el de aluminio). Como estas labores no son un juego de mesa delimitar la influencia del azar (que nunca conseguiremos del todo) para controlar al máximo el trabajo que realizamos y llevarlo a buen término.