La guerra de la impermeabilización

La guerra de la impermeabilización

El «Epitoma Rei Militaris» es, según muchos expertos, el principal tratado militar escrito en occidente. Fue Pluvius Flavius Vegetius Renatus (más conocido como Vegecio) el escritor de este libro. En su interior encontramos una frase conocida por muchos y desconocida por la mayoría, «Si vis pacem, para bellum». Traducido significa «si quieres la paz, prepárate para la guerra». Vegecio consideraba que el ejército romano se había debilitado, precisamente por la conocida Pax Romana, un largo período de tranquilidad y estabilidad tanto en el interior del imperio como en el exterior. Según su percepción, esa tranquilidad había llevado a una decadencia del ejército romano. La frase ya mencionada («Si vis pacem, para bellum») hacía referencia a la importancia de prepararse para la guerra en tiempos de paz. De esa manera, si la paz se viera truncada, el ejército estaría preparado.

Los tiempos de guerra de la antigua Roma ya pasaron (por desgracia no los tiempos de guerra en sí), pero podemos sacar provecho de esta pequeña historia que os acabo de comentar. A la hora de impermeabilizar debemos conocer muy bien los materiales que tenemos a nuestra disposición y saber utilizarlos. Para eso debemos prepararnos «en tiempos de paz», es decir, estudiarlos bien antes de utilizarlos. Como existen muchos tipos de telas asfálticas, es bueno saber para qué sirve cada una, como se colocan, que acabados tienen o que elementos extra deberemos utilizar. No sólo debemos conocer los materiales sino también las distintas superficies sobre las que tendremos que trabajar, ya que estas delimitarán los productos que deberemos utilizar. Si vamos con los deberes hechos, en el momento de empezar la guerra de la impermeabilización, no dudaremos en qué usar y en cómo usarlo. Puede que la expresión «la guerra de la impermeabilización» suene un poco extrema, pero es que muchas veces nos encontraremos con retos, enemigos en la obra que tendremos que vencer para que nuestro trabajo llegue a buen término.

Es cierto que Vegecio no podía escribir sobre la guerra de la impermeabilización, pero su libro nos ha enseñado valiosas lecciones que podemos poner en práctica en nuestros días, «Si vis pacem, para bellum».