La evolución en la impermeabilización

La evolución en la impermeabilización

Todavía recuerdo cuando no existían los teléfonos móviles. Recordabas de memoria más de 5 teléfonos, y si no, siempre tenías una mini agenda de bolsillo para poder hacer llamadas desde una cabina telefónica a cambio de unas pesetas. Te quedabas en la habitación pegado al único teléfono que había en casa y, si tenías suerte y el cable era lo suficientemente largo, podías tener algo de intimidad llevando el auricular hasta la habitación de al lado y entornando un poco la puerta. Pero empezaron a llegar los primeros teléfonos móviles. Al principio eran como maletines, pero fueron reduciendo su tamaño. Mi primer móvil fue un Nokia 3310, vaya vicio con el jueguecito de la serpiente. Pero estos también fueron evolucionando hasta los smartphones que tenemos hoy en día. Teléfonos con los que te puedes conectar a internet, jugar a videojuegos, organizar tu agenda, usarlos de despertador… incluso hacer llamadas. Y menos mal que las cosas van evolucionando, coches más seguros, televisores en color y con más de tres canales… Incluso el sector de la construcción (¿cómo se lo montarían en la edad media para hacer esas catedrales tan impresionantes sin grúas ni nada de eso?). Dentro de este sector pensemos en la parte que se encarga de las labores de impermeabilización. La evolución en la impermeabilización es digna de mención. Es una parte importante dentro de las obras ya que evitar humedades y filtraciones protege los elementos que se encuentran dentro de las casa, locales y fábricas así como los daños a nivel estructural que pueden suceder con el paso del tiempo. Las telas asfálticas a base de elastómeros (que le permiten soportar bien los cambios de temperatura) son un claro ejemplo de esa evolución en la impermeabilización.  La tela asfáltica de aluminio, por ejemplo, tiene una capa en la parte superior de alrededor de 2 mm, protegiéndola de los rayos del sol así como permitiendo variedad estética, ya que hay distintos acabados en colores para elegir. Sobre todo se utilizan en cubiertas o zonas de exterior no transitables.

¿Volvería atrás en el tiempo para recordar mis partiditas a la serpiente en mi viejo Nokia? No estoy seguro, quizás un poco sí, por nostalgia, pero hay cosas que no deberíamos cambiar. La evolución en la impermeabilización sería una de esas cosas.