La distancia mas corta

La distancia más corta

Dicen que cuando algo se aprende bien nunca se olvida. Por esa razón hay distintas frases que se quedan grabadas en nuestra memoria por muchos años que pasen. Seguro que si inicio una de esas frases la termináis antes de leerla por competo. Hagamos una prueba, no vale adelantarse. «La distancia más corta entre dos puntos…» ¿La habéis completado? Estoy seguro de que sí. Es una de las primeras cosas que se aprenden en las matemáticas. Por cierto, para los más despistados la frase acaba así: «…es una recta». esto lo aprendemos y tiene sentido sobre el papel, en dos dimensiones. Para calcular distancias, por ejemplo de un punto a otro del globo terráqueo, la distancia más corta entre dos puntos muy probablemente no sea una recta, ya que hay muchos otros factores a tener en cuenta. Para este caso debemos trazar lo que se llaman líneas geodésicas, que siguen la circunferencia del planeta. Pero no vamos a entrar ahora en esos detalles técnicos. Lo que nos interesa es el concepto de que las cosas bien aprendidas no se olvidan. Cuando empezamos en un nuevo trabajo que no hemos realizado anteriormente, es normal que estemos un poco perdidos. Empezamos a aprender cuando nos fijamos en cómo realizan ese trabajo operarios de mayor experiencia. Seguramente según pase el tiempo empecemos a realizar labores sencillas, como preparar superficies para la colocación de materiales impermeabilizantes y, si quien no ha enseñado lo ha hecho bien, lleguemos a ser los encargados de realizar labores más importantes como colocar una tela asfáltica autoprotegida. Mediante la observación y la práctica aprenderemos a realizar trabajos de impermeabilización y recordaremos detalles que nos permitirán adelantarnos a los problemas. Eso lo da la experiencia. Quizás no sea tan fácil como aprenderse una frase del estilo «la distancia más corta entre dos puntos es una recta», pero si lo hacemos bien podremos recordarlo de igual manera.