La arena en la construcción

La arena en la construcción

Hace un tiempo, mi hermano le regaló a mi hija una caja que contenía un material parecido a la plastilina con el que poder hacer muñequitos, estrellas de mar, castillos… vamos, todo lo que se puede hacer con plastilina, solo que, no era plastilina. Se llamaba kinetik sand y tenía una composición parecida a la arena, pero cuyos gránulos se unían entre sí, dando una consistencia parecida a la de arena mojada.

Eso me hizo pensar en las distintas utilidades que se le da a la arena. Hay quien la utiliza de exfoliante o quien aprovecha los paseos por la playa para mejorar  la propiocepción en las distintas articulaciones de la cadera, las rodillas o los pies, fortaleciendo a su vez la musculatura. También son varios los usos que se le da a la arena en la construcción. Quizá el más conocido sea el de mezclarla junto al cemento para hacer distintos tipos de morteros, o mezclada junto a gravas, gravillas y cemento para hacer hormigón. Por cierto, en geología se considera arena al material que se compone de distintas partículas con un tamaño comprendido entre 0.063 y 2 milímetros. Los sacos de arena también se utilizan para proporcionar bases estables, por ejemplo al montar andamios sobre tejados en pendiente. La arena en la construcción incluye también los elementos de impermeabilización, como la tela asfáltica enarenada. Es uno de los acabados que se le da a las láminas de tela asfáltica con superficie no protegida. La compone una armadura recubierta por un mástico bituminoso de betún recubierto con elastómeros por ambas caras, también conocido como SBS o betún polimérico. Estas láminas suelen ser de 1 metro de anchura.

Así que ya sea como terapia, terminación en telas asfálticas y creación de morteros en el caso de la arena en la construcción, este elemento de la naturaleza ha demostrado ser más versátil de lo que podíamos imaginar. Y podemos hacer castillos con nuestros hijos, que no está nada mal.