Falta de concentración

Falta de concentración

A veces podemos acabar saturados de información. Estar pendientes del whatsapp, instagram, twitter, facebook… seguir la última hora en las noticias, los deportes, la moda… No nos damos cuenta y nuestra mente va a mil por hora intentando llegar a todo. El problema de esta sobredosis de información es que vivimos sin darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. Afecta a nuestra capacidad de atención y no podemos concentrarnos igual que antes. Ya no adquirimos nuevos conocimientos, no es necesario ya que nos hemos convertido en buscadores. Si no sé algo, lo busco en google (obviamente estoy generalizando, no le pasa a todo el mundo, hablo de una tendencia). Esa pérdida de atención puede afectarnos a tal grado de no realicemos bien nuestro trabajo porque nuestra cabeza está en otras cosas. Como decía mi abuela, estamos en Bavia (nunca lo he entendido, hay quién dice que hace referencia a una comarca leonesa). El problema de esta falta de concentración es que podemos equivocarnos a la hora de llevar a cabo nuestro trabajo. Imaginemos que estamos haciendo un pedido de material impermeabilizante para una obra en curso. Si vamos con prisas y no prestamos demasiada atención podríamos equivocarnos a la hora de marcar el tipo de lámina que necesitamos y cambiar una glasdan 30 p elast por una glasdan 40/gp pol. Aunque ambas son láminas asfálticas compuestas por betún modificado, los acabados son distintos. Un click de ratón mal seleccionado puede hacer que tengamos demasiado stock de un tipo de material y carencia de otro. La falta de concentración también puede hacer que no veamos los detalles y dejemos trabajos a medias o mal terminados. Ni que decir tiene que eso afecta a nuestro trabajo y a la opinión que otros tengan del mismo y de nosotros. Para lidiar con la falta de concentración debemos enfocarnos en lo que estamos haciendo en ese momento y dejar los focos de distracción, como el teléfono móvil, apartados.