El lenguaje cambia con el tiempo

El lenguaje cambia con el tiempo

El lenguaje cambia con el tiempo. Cualquier lenguaje cambia con el tiempo, evoluciona, se adapta. Y el español (la lengua castellana) no es una excepción. ¿Cómo andáis de conocimiento en vocabulario? Vamos a poneros a prueba. Primero mencionaré cinco palabras. Después mencionaré su significado actual, pero no hagáis trampa. Intentad averiguar qué significan.

¿Estáis preparados? Empezamos: abrego, cilla, coqueluche, martiniega y realengo. ¿Cómo lo veis? ¿Difícil? Debo reconocer que yo lo sé porque lo he buscado, así que no os preocupéis, que no es un examen. Vamos a ver qué significan estas palabrejas. El abrego es como se le llamaba (y seguramente aún se le de ese nombre) al viento del suroeste, la cilla era el nombre que recibía el edificio donde se recogía el grano de la cosecha. Coqueluche hace referencia a la enfermedad conocida hoy como tosferina y martiniega era el tributo que se pagaba el día de san Martín.

Nos queda realengo, era un lugar que pertenecía al rey. Bueno, ¿qué tal os ha ido? Como habéis podido observar el lenguaje cambia con el tiempo, y mucho. Hoy en día utilizamos expresiones que, si nos visitara un español del Medievo, pensaría que estamos locos.

Al lenguaje común podemos añadir los nombres que le damos a los distintos materiales que utilizamos, bien a diario en casa o en nuestros lugares de trabajo. Un operario en impermeabilizaciones podría saber que revestidan finish es el nombre comercial que recibe un tipo de pintura impermeabilizante (revestimiento elástico) a base de poliuretano.

El trabajador de una bodega sabe que tiene unas botellas llamadas bordelesa y otras llamadas borgoña que tienen distinta figura. Y qué decir de la tecnología, tablet, sms (esto ya es cosa del pasado, que recuerdos), smartphone, ordenador… Poco a poco se han ido añadiendo palabras y expresiones que han cambiado el lenguaje. Al lenguaje cambia con el tiempo, pero lo que no cambia es el hecho de que todos deseamos comunicarnos, ya sea a viva voz o por la palabra escrita. Es un deseo y una necesidad (podemos decir vital) del ser humano.