Cubiertas transitables

Cubiertas transitables

Recuerdo la primera vez que vi «SHREK» en el cine. No iba demasiado convencido, pero disfruté como si fuera un niño. Entre los muchos chistes que se contaron hubo algunos que me hicieron más gracia que otros. La alegoría sobre las cebollas y sus capas que utiliza el ogro para explicarle a Asno como su forma de ser escondía sus propios sentimientos fue muy interesante. Una capa detrás de otra… Muchas cosas a nuestro alrededor están formadas por diferentes capas según su objetivo. Nuestras uñas contienen queratina, una proteína formada por capas, los cartones tienen diferentes capas según la utilización que se les vaya a dar, las cubiertas transitables, los  tableros de madera, incluso de forma virtual Photoshop trabaja con capas para obrar su magia sobre las imágenes.

Una cubierta transitable para vehículos también consta de distintas capas, necesarias para su correcta impermeabilización y para aguantar la presión a la que se verá sometida según el paso de los mismos. Puede variar si el bajo cubierta es habitable o no, pero algunas de las capas necesarias para este tipo de cubiertas transitables serían las siguientes (de abajo hacia arriba): Forjado, formación de la pendiente de entre el 1% y el 5% (hasta el 15% en el caso de rampas), una capa de imprimación de adherencia bituminosa, una membrana bicapa (es aconsejable que al menos una de las láminas lleve una armadura de fieltro de  poliéster) y como último, la protección o capa de rodadura, por medio de aglomerado asfáltico vertido sobre la membrana. Todo el material que se utilice deberá contar con sus ensayos homologados para cumplir con las normas establecidas como, por ejemplo, su resistencia al punzonamiento.

En el caso de «SHREK», las cubiertas transitables no deberían soportar demasiado peso, un carromato tirado por dos caballos no le harán demasiado daño al pavimento, pero en la era moderna deben soportar mucho más peso y uso  y, aún así, aguantar el tipo.