Capa de imprimación

Capa de imprimación

Cuando era niño, mi abuelo trajo del videoclub (era un local en el que se alquilaban películas en VHS para ver en casa, ésta es información para los milenials) una película que me marcó bastante. Se trataba de «El señor de los anillos«, la versión de dibujos animados dirigida en 1978 por Ralph Bakshi que abarcaba el primer libro (La compañía del anillo) y gran parte del segundo (Las dos torres). Me empezó a gustar la fantasía heroica, elfos, enanos, trasgos, orcos… y eso me llevó a conocer los juegos estratégicos de miniaturas de la factoría Warhammer. Una de las cosas que más me gustaba (aparte de la estrategia) era poder pintar cada una de esas miniaturas, con todos los detalles posibles. Aunque no era (ni soy) un gran pintor de miniaturas, lo cierto es que no se me daba nada mal. Uno de los detalles más importantes a tener en cuenta  a la hora de pintar era dar una primera capa especial de imprimación (ya fuese negra o blanca, dependiendo del efecto que quisiéramos conseguir). Y decimos que era algo muy importante porque esa capa de imprimación permitía que la pintura se fijara bien y no se perdiera con el tiempo.

La pintura asfáltica de base orgánica para imprimación de superficies impridan 100 tiene un objetivo similar. Se aplica justo antes de adherir la tela asfáltica facilitando su adherencia a superficies poco porosas. Esta capa de imprimación evita que las láminas puedan despegarse con facilidad de la superficie sobre la que están adheridas y, por lo tanto, pierda efectividad aislante. Si eso ocurriera habría un gran probabilidad de que surgieran humedades y filtraciones lo que anularía el objetivo de las obras de impermeabilización.

Ya sea para pintar miniaturas o para colocar telas asfálticas, la capa de imprimación es vital para que el resultado final sea el óptimo. «Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega justo cuando se lo propone».