A buenas horas mangas verdes

A buenas horas mangas verdes

«A buenas horas mangas verdes». Es muy probable que conozcáis esta expresión, incluso que la hayáis utilizado en más de una ocasión (y sin haberlo deseado me ha salido un pareado). Si lo hemos usado ha sido porque esperábamos que alguien viniera a ayudarnos o a realizar algún trabajo y, al ver que no viene, al final lo hemos realizado nosotros u otra persona. Cuando el primero llega ya es tarde y no le necesitamos. Utilizamos bien ese refrán, pero, ¿sabemos de dónde proviene? Los reyes católicos, Fernando e Isabel, crearon un cuerpo de seguridad llamados los cuadrilleros de la Santa Hermandad. El objetivo de este cuerpo de seguridad era el de ayudar al pueblo, detener a ladrones y asaltantes y atender las emergencias. Este cuerpo se distinguía por llevar unos uniformes con mangas verdes. El caso es que normalmente no llegaban a tiempo, el ladrón ya se había escapado y ya no se podía hacer nada. Así que es normal que al verlos llegar lo primero que se les dijera es. «a buenas horas mangas verdes». Vamos a romper una lanza en favor de estos personajes, y es que en aquella época la comunicación a larga distancia era mucho más difícil que hoy en día, así que es normal que para cuando llegaban, ya fuese tarde. Hoy en día la comunicación es mucho más rápida. Si estamos trabajando en una obra de impermeabilización y nos damos cuenta de que vamos a quedarnos cortos de esterdan 40 p elast (que es una lámina asfáltica compuesta por betún modificado y acabadas en film plástico por ambas caras) sólo tenemos que llamar a nuestro encargado o jefe para que realice un pedido a la fábrica para que nos proporcionen más. Es importante que no esperemos al último momento para realizar estos pedidos (aunque más importante es hacer las cuentas bien), ya que podemos encontrarnos con el problema de no tener suficiente material. No nos gustaría que nuestro cliente tuviera que utilizar con nosotros la famosa frase: «a buenas horas mangas verdes».